|
|
Ángel para un final
|
|
Cuentan que cuando un silencio aparecía entre dos era que pasaba un ángel que les robaba la voz y hubo tal silencio el día que nos tocaba olvidar que de tal suerte yo todavía no terminé de callar
Todo empezó en la sorpresa, en un encuentro casual pero la noche es traviesa cuando se teje el azar sin querer se hace una ofrenda que pacta con el dolor o pasa un ángel, se hace leyenda y se convierte en amor.
Ahora comprendo cuál era el ángel que entre nosotros pasó era el más terrible, el implacable, el más feroz Ahora comprendo en total este silencio mortal ángel que pasa, besa y te abraza ángel para un final.
|
| |
El vigía
|
|
Agua me pide el retoño que tuvo empezar amargo va a hacer falta un buen otoño tras un verano tan largo
El verde se está secando y el viento sur se demora pero yo sigo esperando que lleguen cantando la lluvia y mi hora
Yo soy de un oficio viejo como el arrollo y el viento como el ave y el espejo como el amor y el invento
yo solo soy un vigía amigo del jardinero con la pupila en el día que llegará el aguacero yo solo soy un vigía amigo del jardinero
Agua me pide el retoño que tuvo empezar amargo va a hacer falta un buen otoño tras un verano tan largo
El verde se está secando y el viento sur se demora pero yo sigo esperando que lleguen cantando la lluvia y mi hora
|
| |
El dulce abismo
|
|
Amada, supón que me voy lejos tan lejos que olvidaré mi nombre amada, quizás soy otro hombre más alto y menos viejo que espera por si mismo allá lejos, allá trepando el dulce abismo
Amada, supón que no hay remedio remedio es todo lo que intento amada. toma este pensamiento colócalo en el centro de todo el egoísmo y ve que no hay ausencia para el dulce abismo
Amada, supón que en el olvido la noche me deja prisionero amada, habrá un lucero nuevo que no estará vencido de luz y de optimismo y habrá un sinfín latente bajo el dulce abismo
Amada, la claridad me cerca yo parto, tu guardarás el huerto amada, regresaré despierto otra mañana terca de música y lirismo regresaré del sol que alumbra el dulce abismo
|
| |
Reparador de sueños
|
|
Siempre, llega el enanito con sus herramientas de aflojar los odios y apretar amores
Siempre, llega el enanito siempre oreja adentro con afán risueño de enmendar lo roto
Siempre, apartando piedras de aquí, basura de allá -haciendo labor- siempre va esta personita feliz trocando lo sucio en oro
Siempre, llega hasta el salón principal donde está el motor que mueve la luz y siempre allí hace su tarea mejor el reparador de sueños
Siempre, llega el enanito hasta la persona, hasta todo el pueblo hasta el universo
Siempre, llega el enanito y desde esa hora se acaba el silencio y aparece el trino
Siempre, apartando piedras de aquí, basura de allá -haciendo labor- siempre va esta personita feliz trocando lo sucio en oro
Siempre, llega hasta el salón principal donde está el motor que mueve la luz y siempre allí hace su tarea mejor el reparador de sueños
|
| |
Me veo claramente
|
|
Me veo claramente mascando un pedazo de hierba me veo claramente muy sucio y feliz me veo descubriendo descalzo un buen río de plantas ahogadas me veo claramente lejano de aquí me veo claramente haciendo preguntas que ya conocía con indiferencia ante el ya crecerás me veo claramente tan aventurero hecho un asesino de azúcar y pan me veo claramente si miro detrás
Me veo claramente en la mano de una noche lugar de aprenderme con miedo y paciencia lo que era el amor me veo apretado al calor de unas piernas tragando del aire un planeta tras otro bañado en sudor me veo semi alzado en la luz de esa hora riéndole al techo, riéndole a ella riéndome a mí me veo claramente tan digno de amantes y breves países de felicidad me veo claramente me veo claramente si miro detrás
me veo claramente marchando a campañas de guerra entre todo y yendo tras guerras privadas también me veo claramente la primera noche con una guitarra tan pálidamente como cuando fue la primera mujer
Me veo tan atento a los ruidos internos feliz tristemente queriendo de veras ser mucho mejor me veo claramente buscando palabras que sepan dar vida y dar muerte al amor me veo claramente me veo si miro a mi alrededor
|
| |
Llueve otra vez
|
|
Llueve otra vez detrás de mis frontales entre oreja y oreja nubes bajas oscuras como caras se disfrazan de fieros animales
Una mujer he visto cuatro veces con los ojos comunes de nosotros cuatro mil con los otros con los de padecer horas y meses
Llueve otra vez donde no hay más conmigo que fieros animales que tiernos enemigos
Llueve otra vez detrás de mis frontales ¡oh! campo sin abrigo ¡oh! calles sin portales
Llueve tan bien que el fin de la semana en vez de ser domingo en mi cabeza es sólo la tristeza helándome el cerebro y la mañana
Una mujer que nunca me provoca me ha condenado a lluvias sin motivo y desde entonces vivo ahogado en el deseo de su boca
Llueve otra vez donde no hay más conmigo que fieros animales que tiernos enemigos
Llueve otra vez detrás de mis frontales ¡oh! campo sin abrigo ¡oh! calles sin portales
Una mujer que nunca me provoca me ha condenado a lluvias sin motivo y desde entonces vivo ahogado en el deseo de su boca
|
| |
El tiempo está a favor de los pequeños
|
|
El tiempo está a favor de los pequeños de los desnudos, de los olvidados el tiempo está a favor de buenos sueños y se pronuncia a golpe saturado El Salvador y el tiempo la suma del coraje se han convertido en sol violento y han emprendido claro viaje
La noche se enriquece de secretos la oscuridad del mundo es compañera preparadora del duro esqueleto que deberá nacer del alba nueva las sombras de las calles son cómplices del día Y por la loma y por el valle viene quemando la alegría
Y Roque y los demás están atentos con la absorta pupila de lo eterno dando voces de amor a cuatro vientos y apurando las ruinas del infierno
El Salvador desborda las cúspides del mundo y colosal se eleva y borda con mi estrellas Farabundo
|
| |

Grabado en La Habana en 1984 Producción: Eduardo Ramos Grabación: Jerzy Belc
|
| |