|
|
|
Totí
|
|
En el cuello de un totí carboncito de coral, una tarde me subí cuando aquel echó a volar, cuando aquel echó a volar.
Un gajito de galán y del romerillo flor tuve tiempo de llevar, para sentirme mejor.
Y me fui en un copo de oscuridad como un jinete del ventarrón, con perfume de la nocturnidad sobre mi azabache de tornasol.
Bello totí fulígeno, lienzo del universo, recreo, postigo, fantasma inverso, saeta de un diablo divino.
|
| |
El baile
|
|
para Augusto y Rosi.
|
La sala nos espera con ademán triunfante para estrenar y aplaudir el baile de la sangre.
Acuden las estrellas, la prensa y los glaciales, felices de compartir el brindis de la sangre.
Velándonos, silbándonos hay coro de carámbanos. Rondándonos, cercándonos para inmovilizarnos.
No voy, no vas al juego del disfraz, corista tú y amor de este arlequín romántico ?al menos hasta el fin?, imposmodernizable.
La corte nos espera a derramar la sangre, pero no vamos a ir a tan odioso baile.
|
| |
Expedición
|
|
Viajamos entre la tormenta, después de la explosión de Dios. Cada relámpago nos muestra fantasmagóricos de amor. A cada paso se hunde el lodo, salta un reptil, acechan diez. Cada segundo es como el cobro de lo que resultamos ser.
A bordo de esta expedición va un loco, un albañil, un nigromante, un ruiseñor y un beso espadachín. Nos falta un día, un niño, un don para sobrevivir.
Primero fuimos los heraldos llevando buenas del Señor, pero excedimos su mandato cargando el peso del dolor. Hoy somos ángeles caídos junto al que fuimos a curar. Temen que a nuestros propios hijos les enseñemos a volar.
A bordo de esta expedición va un loco, un albañil, un nigromante, un ruiseñor y un beso espadachín. Nos falta un día, un niño, un don para sobrevivir.
|
| |
Fronteras
|
|
No cuento más que fronteras hacia cualquier dirección. Mi estrella fue de tercera, no mi sol.
Mi cuerpo reta mil leyes para cambiar de lugar. Mi sueño, rey entre reyes, echa a andar.
Tengo un paraíso de fantasía, sin embargo prescindo del mundo en que vivo. Cada confín es un agravio a mi visión, mi verso, mi sangre.
Fronteras de tierra, fronteras de mares, fronteras de arena, fronteras de aire. Fronteras de sexo, fronteras raciales, fronteras de sueños y de realidades.
Fronteras famosas, fronteras quemantes, fronteras de fastuosas, fronteras de hambre. Fronteras de oprobio, fronteras legales, fronteras de odio, fronteras infames.
Mi país es pobre, mi piel mejunje, mi gobierno proscrito, mis huestes utópicas. Mi voz no cuenta en las campanas de información, por no ser globable.
Fronteras de rejas y de libertades, fronteras de bienes que a veces son males. Lo mismo perpetuas que provisionales, me envuelven fronteras por todas mis partes.
|
| |
Amanecer
|
|
a Marcelino Guerra y Bienvenido Julián Gutiérrez por su canción ?Convergencia?
|
Qué musa maravillosa habrá bajado a besarte y qué delicia tortuosa habrá sentido al dejarte.
Tú te diste a musicarla con violines de ambrosía y a la hora de guardarla viste tus manos vacías.
Pobre insensato pintor, paleta en mano tinta de amanecer, rompiendo sombras, inventando el color que sólo tú podías, sólo tú creías ver.
Así voló tu memoria aún más allá que tus años. Siempre es noticia una historia de besos y desengaños.
Desde que hallaste la musa que te llevó a la locura, canta tu línea inconclusa la misma recta sin cura.
|
| |
Sortilegio
|
|
Qué se hace una mañana cuando ves amanecer y la vida es una larga caminata por hacer
Qué se hace si esa hora fuera rara y familiar y al oído te confiara todo lo que va a pasar
Qué se hace si el recuerdo se parece al porvenir Qué se hace si el adentro te pregunta si salir
Qué se hace si las nubes te dibujan por doquier sortilegios que supiste sortilegios por saber
Sortilegio sortilegio de la copa a la raíz sortilegio sortilegio cada calle es tu país
Sortilegio sortilegio de la tribu a la nación sortilegio sortilegio cada día es tu canción
Tolerancia tolerancia palabrita en el mantel pocos platos se la sirven muchas bocas a comer
Veintiuno veintiuno firmamento del dos mil en el cielo la paloma va en la mira del fusil
Qué se hace una mañana en que todo lo que fue te parece una migaja de lo que pudiera ser
Qué se hace qué se hace sino acaso respirar y con tu sorbo de aire levantarte y caminar
Sortilegio sortilegio de la copa a la raíz sortilegio sortilegio cada calle es tu país
Sortilegio sortilegio de la tribu a la nación sortilegio sortilegio cada día es tu canción
|
| |
Hace no sé qué tiempo ya
|
|
Hace no sé qué tiempo ya que no le digo a alguien te quiero. Qué extraño es todo por donde he estado, qué días más lejos del amor.
Hace no sé qué tiempo ya que estoy sentado maldiciendo, sumando noches, restando sueños, maldito por mi maldición.
Nunca he servido para lo que me ha tocado, desde que no sé qué causa te alejó. Puede que fuera causa mía, pero quién recuerda causas cuando el tiempo es más dolor.
Mis labios se han endurecido para decir palabras bellas. Qué crudo es todo lo que yo digo, qué suave todo lo que sueño hace no sé qué tiempo ya...
20ma. canción, fines de octubre de 1969.
(1969)
|
| |
Ese hombre (memorándum)
|
|
Ese hombre que por hechos o por dichos es respetado tanto ese hombre que por dichos o por hechos es festejado tanto debiera olvidar que casi iba solo cuando desnudó aquella emoción que ahora es de todos debiera olvidar que casi iba solo cuando conquistó el cetro que hoy le ciñen a coro
Ese hombre que por hechos o por dichos es escuchado tanto ese hombre que por dichos o por hechos es contemplado tanto recuerde por qué, por qué es que le quieren recuerde que ha partido de sí en pos de otros seres recuerde por qué, por qué es que le quieren recuerde que dar con una razón impone deberes
Ese hombre que por hechos o por dichos es amado tanto ese hombre que por dichos o por hechos es alabado tanto se cuide de sí, se cuide de él sólo porque hay un placer perverso en creer merecerlo todo se cuide de sí, se cuide de él sólo porque el mismo don que lo levantó puede ahogarlo en lodo
|
| |
Anoche fue la orquesta
|
|
"Cocuyito Cocuyano, ven a la luz de tus hermanos" - invocación infantil -
Anoche fue la orquesta a despedir el río, la fauna y la floresta del pueblecito mío. Los vivos se mezclaban con los fantasmas viejos. Los árboles lloraban su natural espejo. Cocuyito Cocuyano parpadeando de sed.
Anoche un aguacero bajó a besar la herida donde dormían luceros cuando corría la vida. A punto de estar vivos rondaban transparentes biajacas y catibos, a pesar de la gente que crecía y olvidaba el don de agradecer.
Anoche fue la orquesta y, mientras llovía, la luna reía soñando otra vez.
Anoche fue la orquesta de la naturaleza a detener la siesta, a encocuyar cabezas con relámpagos de infancia y humedad de niñez.
Universo que no descansa, universo con el rocío. Universo de la esperanza, universo para mi río.
|
| |
La mancha
|
|
Había una mancha en la pared que era un dibujo años atrás. Hoy con un trapo la borré: después lo iba a lamentar.
Me volví: tras de mí la pared sin borrón, pero entonces sentí frío en el corazón.
Había borrado mi niñez y aquellos sueños de ir al sol. Era algo bueno del amor, pero de pronto lo olvidé.
Me volví: tras de mí la pared sin borrón, pero entonces sentí frío en el corazón.
Qué inexplicable, mas no vi aquel dibujo en el borrón. ¿Mis ojos han cambiado en mí o lo que cambia es la razón?
Atención, atención: no borrar, no tirar. Sería horrible botar la vida en un latón.
|
| |
Quédate
|
|
Cuando este sol se apague tú partirás de mí. Seguiré solo con mi dolor y llanto y llanto. Mi convicción es no querer ya nunca más, porque la misma historia es otra vez y otra vez y otra vez y otra vez.
Quédate, quédate para poder vivir sin llanto, sin llanto.
Cuando me desengañe no sé si viviré, porque es muy triste tener tan sólo llanto y llanto, y mil renuncias en el corazón que implora que alguna vez alguien se quede y llora.
Mi convicción es no querer ya nunca más, porque la misma historia es otra vez y otra vez y otra vez y otra vez.
Quédate, quédate para poder vivir sin llanto, sin llanto.
|
| |
Tiempo de ser fantasma
|
|
Mientras la noche viajaba lentamente hacia su fin, vimos caer a emisarios del alba arrojando tizones hacia el porvenir, para encender las almas.
Hoy que la sombra engorda como un voraz tambor, nadie común se asombra de no mirar el sol.
Entra un milenio con sus cadenas poniendo música al andar, como un fantasma de viejas penas y nueva sed de degollar.
Tiempo de ser fantasma, tiempo de maldecir y no entregar el alma, para sobrevivir.
Una vez más acompaña la muerte: es hora de siempre. Una vez más el espacio se adunca: es hora de nunca.
Hoy es tiempo de ser fantasma, tiempo de no entregar el alma.
Tiempo de ayer, tiempo de hoy, tiempo de igual.
|
| |
|
|
| |
Expedición
2002
|
|
|
|
|