guitarra
Inicio
top gray

 
Del agua que beberán
La Ventana. [Potal Informativo de la Casa de las Americas]
Del agua que beberán
Fecha Domingo, 23 de Febrero del 2003 (1:10:0)
Tema Música


por Shelly P. Mayán

La Sala Guevara es pequeña, muchos los convidados y algunos mares infranqueables. Los anfitriones de la Casa de las Américas idearon entonces un modo de prolongar el espacio y tender puentes sobre el océano, para que la remembranza por los 35 años del primer concierto allí de la Nueva Trova, y los 30 de la fundación oficial del movimiento, alcanzara a un público multitudinario e internacional. Por suerte existe en la Casa una Ventana a Internet, a través de la cual esa utopía fue posible.

La Nueva Trova ha visto envejecer el rostro de los muchachos que hace 35 años develaron el espíritu de su canción en esta misma Sala Che Guevara de la Casa de las Américas. Pero no hay que dejarse engañar por la apariencia terrena de los trovadores. Bajo sus camisas, las alas de la juventud se agitan con ansiedad. Todo el que estuvo allí el jueves 19, o siguió la transmisión vía Internet de la presentación del álbum homenaje a la trova tradicional cubana, puede atestiguarlo sin temor. Si no lo creen ahí les va la historia completa.

Lo que había en plan era una especie de conferencia de prensa–concierto para la presentación del álbum Del agua que bebimos, antología homenaje a la trova tradicional cubana producida por Lázaro García y editada por Bis Music.

“Es un disco imprescindible que nos faltaba”, había escrito Germán Piniella en las palabras de presentación. García debió pensar lo mismo cuando propuso a los cantautores de la Nueva Trova enlazar sus voces y composiciones con las de Sindo Garay, Miguel Matamoros, Manuel Corona, María Teresa Vera, Teofilito, Manuel Luna, Agustín Acosta y Ñico Saquito, entre otros trovadores inmortales que ha dado este país.

Cuando se abrió la ronda, llovieron las preguntas de los que seguían el encuentro vía Internet. La gente de la Sala andaba como hipnotizada, no quería preguntar. Ni siquiera la prensa abusó del hábito. Habían venido a escuchar.

Alguien dijo: –Si Haydee estuviera... “Quien dice que no está aquí, respondió Silvio. Cuando entré a la sala a quien primero vi fue a Haydee... La tengo cerca; estoy escuchando sus chistes, sus comentarios. Es imposible que una actividad como esta se dé sin su presencia, porque ella es la Casa misma. Haydee es un pilar de la Casa, de la trova, de la cultura y de la humanidad cubana”.

“¿Qué significa ser trovador revolucionario en cubano en estos tiempos de globalización?”, demandaba Claudio, desde Chile. “Lo mismo que significó para aquellos que al pie de una ventana cantaron La Bayamesa por primera vez. El concepto de trovador es una esencia de cultura, persona, país, sueño, pero como dijo uno de ellos, cada tiempo contiene su abismo, su espada y su sol”, contestó Vicente.

“¿Es posible definir el estado actual de la canción pensante en Cuba?”, interpelaron desde Santiago. “Está bien, aseguró Lázaro García. Como se dice, goza de buena salud. La globalización y el mercado se oponen a su difusión, pero tenemos una buena coraza contra eso. Cuando componen, los trovadores no se detienen a pensar si una canción va o no a venderse, sino si es expresión de sus inquietudes y sus sueños”.

Vicente y Santiago Feliú, Lázaro García, Augusto Blanca, Frank Delgado y Gerardo Alfonso, subieron al escenario como tantas otras veces, guitarra en mano y afilada poesía, a cantar los sueños y cuestionarse las realidades.

Como en el disco, el trío de cuerdas Trovarroco acompañó de lujo cada interpretación. Los versos de Y tú que has hecho, Pensamiento, La cleptómana, Ojos malignos, se enlazaron armónicamente con los de otros temas que son ya clásicos de la cancionística cubana como Si de tanto soñarte, Créeme, Regalo No.1,

Silvio cantó Perla marina, de Sindo Garay, y luego pidió prestada una guitarra para regalarle al público el estreno de Cita con ángeles . No la que cantó en el disco, sino una bien reciente. Lo hacía, dijo, recordando aquella primera noche en la Sala Che Guevara.

“De lo que más me acuerdo es que entre Nicola, Pablo y yo no teníamos suficientes canciones, de las denominadas de contenido, para hacer el concierto, y entonces tuvimos que echarle mano a las que no tenían contenido, que en aquella época eran la mayoría. Y luego, también hubo que echarle mano a la de los amigos...”.

Los ángeles de los versos de Silvio sobrevolaban la Sala al filo de las seis, cuando Lázaro García confesó que la transmisión en vivo por Internet había terminado, pero que una reunión de trovadores no podía acabarse sin descarga. Al escenario se fueron todos, a corear melodías inmortales, para que los más jóvenes saborearan el agua que beberán.


 
Volver Arriba


Sitio Miembro de:
[ Web Ring de Silvio ] [Próximo Sitio] [Sitio Previo] [Saltar un Sitio] [Próximos 5] [Sitio al azar] [Miembros]
[ Tropa Cósmica web ring ] [Próximo Sitio] [Sitio Previo] [Saltar un Sitio] [Próximos 5] [Sitio al azar] [Miembros]
Copyright © 1999-2004   Jose Alfonso - Built By [ www.amais.com ]